Una buena forma de contrastar nuestros miedos nocturnos con la realidad es ver a través del sistema de cámaras de vigilancia de la Policía provincial.

Mientras de día, los ladrones parecen estar en todos lados listos para cometer un robo, de noche es más común ver merodeadores en busca de una oportunidad para adueñarse de algún objeto.

"Están pendientes del descuido de la gente: buscan si alguien dejó un auto abierto o la puerta de una casa quedó sin llave", detalla el comisario Víctor Sánchez, jefe del Centro de monitoreo Corona. "En general, baja mucho el delito de noche", especifica.

Lo que sí aumenta cuando oscurece es la desinhibición de muchas parejas que tienen sexo en el parque 9 de Julio, detalla. Estas escenas suelen aparecer en las pantallas de los centros de monitoreo. "Se exponen a situaciones de riesgo extremo. Muchas veces, hay que estar cuidándolos porque delincuentes aprovechan estas circunstancias para atacarlos. Hacemos rondas permanentes por esas zonas. Aunque es un hecho que va contra la moral y las buenas costumbres, no estamos prohibiendo a la gente que tenga sexo, ni los detenemos por eso", explica Sánchez. Y agrega que, de acuerdo a lo que se ve a través de las cámaras, Tucumán nunca duerme.